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Hoy, cuando salgas a la calle, mira a tu alrededor. Fíjate en los edificios, en las plazas y en las calles e imagina cómo sería una obra de teatro allí.
Ten cuidado! Es probable que de una de las esquinas aparezca un gigante hecho de 100 personas, que de las azoteas desciendan duendes que anuncien nuevos tiempos, o que de las plazas despierten dragones con fuegos artificiales en vez de llamas.
Ésta es la magia del teatro de calle. Invade tu espacio urbano, el que estás acostumbrado a recorrer cada día, y lo convierte en un gran escenario para que durante unas horas vivas una fantasía que recordarás por mucho tiempo.
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